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Con esos asesores…

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Arturo Soto Munguia /    2018-05-24

El 8 de julio de 2008, presuntos sicarios asesinaron de cuatro balazos al comandante de la Policía Ministerial en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, José Luis Altuzar Zamudio.

El cadáver del jefe policiaco fue encontrado atado de pies y manos; presentaba el tiro de gracia y huellas de presunta tortura. También portaba un “narcomensaje” en el que se leía: “Se van a chingar por ratas, el general Escalera y Archilla se robaron mi coca: Atentamente Celestino”.

Ese narcomensaje aludía a los apellidos del director de la Policía Ministerial, Marco Antonio Juárez Escalera y del director de la Policía Estatal Preventiva, Óscar López Archila.

Tras este caso, se presumen antecedentes en un decomiso de dos toneladas de cocaína localizada en una casa de seguridad de la capital chiapaneca, envuelta en sacos verdes similares a los que usa el ejército, y membretada con etiquetas del cártel de Sinaloa. También se informó de la aprehensión de once presuntos narcotraficantes.

10 días después, las autoridades estatales informaron en un comunicado que el cargamento incautado no era cocaína, sino lactosa “la cual es utilizada frecuentemente para cortes o adulteraciones de la cocaína, éxtasis y anfetaminas”, según da cuenta la nota del periódico El Universal.

En junio de 2017, el periódico El Heraldo de México reveló que el ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero espió a sus colaboradores cercanos y a funcionarios de todos los niveles, así como a líderes de movimientos sociales.

Citando audios en posesión de ese medio, El Heraldo abundó que al menos 21 funcionarios y diputados, entre otros, tenían intervenidas sus líneas telefónicas -fijas y móviles-.

De acuerdo con esa información, el espionaje estaba a cargo del ex jefe de seguridad personal de Aguirre Rivero, Felipe Martín Ornelas Rebollo, y del ex titular de la Policía Ministerial en la entidad, Marcos Esteban Juárez Escalera, ambos personajes destacamentados anteriormente en Chiapas, donde también fueron acusados de espionaje.

Siempre de acuerdo con ese medio, se descubrieron más de mil audios de conversaciones de figuras públicas. Uno de los más escuchados es el ex secretario de la sección 14 del SNTE, Emiliano Díaz Román, y otros funcionarios, señaladamente los relacionados con las áreas administrativas y financieras.

El 6 de octubre de 2015, fue encontrada muerta una mujer en la colonia Venustiano Carranza, de Acapulco. La Fiscalía de Guerrero confirmó 18 días después que el cuerpo correspondía a Dulce Melina Mayo, secretaria del ex secretario de Seguridad Pública, Marcos Esteban Juárez Escalera.

El crimen ocurrió cuando la mujer acompañaba al ex delegado administrativo de Protección Civil, Juan Adalid Flores Hernández, quien fue acribillado a balazos. Dulce Melina fue raptada en un taxi, para después aparecer ejecutada.

El 28 de marzo de 2015, policías municipales de Acapulco iniciaron un paro de labores en protesta por el asesinato de dos de sus compañeros.  Los elementos acusaron al secretario general, Marcos Esteban Juárez Escalera, de trato prepotente, al amenazar a gritos, con el despido de los mandos policiacos.

El paro de 670 policías viales y turísticos duró un año, como media de presión para que les pagaran sus salarios. 586 policías.

Se preguntará usted, policiaca lectora, castrense lector, a qué viene este recuento de hechos violentos, delictivos y de conflictos registrados en estados tan lejanos como Chiapas y Guerrero.

Bueno, pues vienen al caso porque ayer, la candidata de Morena a la alcaldía de Hermosillo, Célida López, presentó su estrategia de seguridad pública que desarrollará en caso de llegar a la presidencia municipal. Y para apoyarse en su exposición, se apoyó en quien llamó “una biblioteca en el tema de seguridad”.

Y ese personaje es nada más y nada menos que el General Juárez Escalera, al que ustedes habrán identificado en ese rápido recuento, que por cierto se inscribe en años cruciales de la guerra contra el narcotráfico que detonó Felipe Calderón como presidente, y cuyas consecuencias dejaron una estela de mas de 120 mil muertos a lo largo y ancho del país.

Y que además, no resolvieron absolutamente nada en materia de presencia y poder del crimen organizado, antes bien, los multiplicaron.

Ahí se las dejo, nomás como datos a considerar.

Las notas que documentan los casos citados al principio, las pueden consultar en:

https://t.co/Cfv0y64Fjt

https://t.co/K6UESIhBLi

https://t.co/VZbH5q4uBk

https://t.co/Cfv0y64Fjt

 

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