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El PRI: problemas y dilemas… Por: Bulmaro Pacheco

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Entre Manuel Pérez Treviño (1929) y  Manlio Fabio Beltrones (2015) el PNR-PRM-PRI ha tenido 51 dirigentes nacionales. De estos, solo tres han durado seis años: Antonio I. Villalobos (1940-46), Rodolfo Sánchez Taboada (1946-52) y Alfonso Corona del Rosal (1958-64).

Los de menor duración: Pichardo 7 meses,García Paniagua y González Fernández 8,Roque Villanueva 9,Moreira y Beltrones 10 y Genaro Borrego 11.

Dos veces fueron dirigentes nacionales: Manuel Pérez Treviño, Emilio Portes Gil, Mariano Palacios y Pedro Joaquín Coldwell.

Los más recordados: Cárdenas,Carlos Madrazo,Reyes Heroles,Colosio.

Solo uno de los ex dirigentes nacionales del PRI ha llegado a la presidencia de la República: Lázaro Cárdenas del Río, presidente del PNR de octubre de 1930 a agosto de 1931.

El sexenio que más cambios experimentó en la dirigencia nacional fue el de Ernesto Zedillo: María de los Ángeles Moreno, Santiago Oñate, Humberto Roque, Mariano Palacios, José Antonio González y Dulce María Sauri.

Entre 2000 y 2012 con presidente panista fueron dirigentes nacionales: Dulce María Sauri, Roberto Madrazo, Mariano Palacios, Beatriz Paredes, Humberto Moreira y Pedro Joaquín Coldwell.

Entre 1988 y el 2016 el PRI pasó de gobernar 32 entidades a solo 15

En la Cámara Diputados pasó del 42.2 % en el 2000, al 21.2 en el 2006, para regresar al 42.1 en 2012 y al 36 % en 2015.

En elecciones presidenciales el PRI pasó del 70 % en 1982, al 50.7 % en 1988. En 1994, año de la muerte de Luis Donaldo Colosio, logró el 50.1. Al perder la presidencia en el 2000, obtuvo sólo el 36.1 %.

Cayó en 2006 por primera vez en su historia al tercer lugar, con Roberto Madrazo, que solo obtuvo el 21.6 % de los votos: Se recuperó con la candidatura de Enrique Peña Nieto, que llevó al PRI a un 38.2 % en 2012. En la elección intermedia de 2015 el PRI redujo en 4 millones el número de votos obtenidos tres años antes.

El PRI nace en 1929 para reagrupar a los revolucionarios dispersos, cuando en México se hablaba de la existencia de más de 8 mil partidos políticos.

El presidente Lázaro Cárdenas le incorpora a las organizaciones de masas que sirvieron como apoyo fundamental para sus políticas y lo transforma en Partido de la Revolución Mexicana (PRM) en 1938. A finales del sexenio del presidente Manuel Ávila Camacho (1946) se transforma de PRM a Partido Revolucionario Institucional (PRI), para adaptarse a los cambios provocados por la industrialización, la educación masiva y el nuevo rumbo político del mundo generado por la post guerra.

De ahí en adelante, las reformas al PRI cayeron en un letargo -quizá por asumirse como partido prácticamente único y ganador en todas las posiciones-, hasta 1965 que, bajo el liderazgo de Carlos A. Madrazo emprende una reforma para abrir la elección de sus candidatos municipales a la participación de la militancia.

Madrazo fracasa en su intento, por las resistencias de los gobernadores. Renuncia al PRI, donde estuvo de noviembre de 1964 a diciembre de 1965, y muere en un accidente aéreo en 1969, justo tres meses antes de la postulación de Luis Echeverría.

Jesús Reyes Heroles, que dirigió al partido entre 1972 y 1975, introdujo el debate político y actualizó su posición ideológica.

Vendrían después las reformas impulsadas por Luis Donaldo Colosio en la XIV Asamblea Nacional (1990), cuando se crea el Consejo Político Nacional, la estructura territorial y la Fundación Siglo XXI (que sustituyó al IEPES), y se fortalecieron los mecanismos de consulta a las bases para la selección de dirigentes y candidatos.

Después, en la XVII celebrada en 1996, se da la reforma relativa a los “candados” estatutarios exigir cargo de elección previo para las candidaturas a la Presidencia de la República y las gubernaturas: También sancionó la elección de jefe de gobierno del Distrito Federal, que abriera las puertas al PRD al gobierno de la ciudad desde 1997.

En lo ideológico, el PRI pasó del nacionalismo revolucionario, sostenido durante décadas, al liberalismo social en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, cuando se buscó encontrar una postura moderada ante la crisis política ocasionada en los partidos por la caída del Muro de Berlín, hasta llegar a un confuso realineamiento con la concepción Social Demócrata (¿?) como soporte ideológico en los últimos años.

La primera fractura política la provocó la rebelión del Gral. Juan Andrew Almazán, quien se postuló en 1940 como candidato presidencial por el Partido Revolucionario de Unificación Nacional (PRUN), contra el candidato del PRM Manuel Ávila Camacho.

La segunda fue con el ex canciller Ezequiel Padilla, candidato del Partido Democrático Mexicano, contra Miguel Alemán del PRI en 1946.

La tercera se presentó en 1952 con la rebelión del Gral. Miguel Henríquez Guzmán, postulado por la Federación de Partidos del Pueblo, contra Adolfo Ruiz Cortines en la primera migración de fundadores a la disidencia política.

La cuarta gran ruptura se da en 1987 provocada por la llamada “corriente democrática” que acusaba el agotamiento del método para la designación de candidato a la Presidencia, provocó la salida de numerosos militantes como Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo impulsores después de la formación del PRD en 1989 tomando como base el registro del PMS.

Otra crisis se dio a causa de las “concertacesiones” instrumentadas en el gobierno de Carlos Salinas cuando se llegó al extremo de entregar-sin que hubiera ganado- el gobierno de Guanajuato al PAN en1991.

Partidos que han surgido de divisiones en el PRI: El Partido Popular (después socialista), de Vicente Lombardo Toledano; el Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), que reagrupó a militares en retiro; el Partido de la Revolución Democrática (PRD); Convergencia, después Movimiento Ciudadano, fundado por el ex gobernador Dante Delgado y últimamente Nueva Alianza impulsado por la ex priista Elba Esther Gordillo.

Los  momentos políticos de mayor controversia política: La crisis política de 1968,Nayarit en 1975,La crisis de 1986 en Chihuahua; la primera derrota reconocida en un gobierno estatal en Baja California 1989; el asesinato del candidato presidencial en 1994; la pérdida de la mayoría en el Congreso en 1997; la pérdida de la Presidencia de la República en el 2000; el tercer lugar en la elección presidencial en 2006; y la pérdida de siete gobiernos estatales en una sola elección en 2016.

Entre 1929 y 1994, las piezas clave del sistema político fueron el PRI y la presidencia de la República.

Con la derrota presidencial, las piezas principales fueron el PRI, los gobernadores y los coordinadores parlamentarios y de  2012 en adelante, de nuevo el PRI,el Presidente de la República y los gobernadores.

Curioso, pero a partir de la derrota experimentada en 2016 vuelven a surgir las voces que reiteradamente advertían sobre la desaparición y muerte del PRI básicamente por las crisis de finales del siglo XX.

Algunos incluso se animaron a extender anticipadamente el acta de defunción del partido. También tiene culpa el PRI por la falta de autocrítica y análisis más profundos de sus crisis. A veces se ha pasado de la simplificación histórica a la conspiración, y de ahí a la versión apocalíptica, sin reconocer de fondo los males internos que lo han agobiado por ejemplo; En 1968 el PRI no pasó del discurso, alegando “conspiración internacional” contra las olimpiadas o pleito pre-sucesorio para tratar de explicar el movimiento estudiantil-popular sin caer en cuenta, que se trataba de una crisis social y política más profunda. Cuando se perdió Baja California en 1989 se dijo que el gobierno la había entregado graciosamente al PAN, en abono por la reforma política. En Baja California se aceleró la descomposición del PRI local cuando ganó Cárdenas en 1988 y fue retirado del gobierno estatal Xicoténcatl Leyva.

Después de la derrota del 2000 se acusó al presidente Zedillo de haber entregado la presidencia (Labastida) y no se analizó con seriedad que el agotamiento del método de relevo del Poder lo dividió, y que tanto el asesinato de Luis Donaldo Colosio como la gran crisis económica del llamado “error de diciembre” aceleraron la votación a favor del PAN.

Roberto Madrazo acusó a los gobernadores del PRI de su derrota en 2006, sin reconocer que su misma candidatura había dividido profundamente al partido en parte por haber violado la regla no escrita de que nadie antes había saltado a la candidatura presidencial desde la dirigencia del PRI, y por haber enfrentado a un importante bloque de gobernadores inconformes con su candidatura sumamente cuestionada.

Ahora, y derivado de los resultados de la elección del 5 de junio, campean en el PRI una diversidad de interpretaciones de la derrota que pudieran llevar a  limitar la verdadera comprensión y el análisis de problemas y dilemas. Durante muchos años el PRI ganó porque le garantizaba a la población estabilidad política y movilidad social. Ahora esa oferta se ha estancado. ¿Porqué la economía mexicana no crece?¿Cuántos rechazados en educación superior podemos contabilizar? ¿Cuál es la dimensión real del desempleo entre los jóvenes? ¿Por qué tanto el IMSS como el ISSSTE que tienen impacto sobre más de 70 millones de mexicanos no han sido prioridad para el gobierno? ¿Cuántos cacicazgos corporativos y familiares  limitan la circulación de las generaciones políticas?.

Con los años,antes que ponerse al día,el PRI le apostó más a las reformas políticas para la gobernabilidad y el acceso al Poder de las oposiciones (1977-2014) que a su propia reforma interna. Surgieron con intensidad los temas de la corrupción, la impunidad, la transparencia del Gobierno, el estado de Derecho y la inseguridad pública, acelerada a partir del gobierno de Felipe Calderón… y el PRI no tuvo discurso. En sus asambleas nacionales de la XVII (2001) a la XXI (2013) el PRI le dio prioridad a su  estructura interna más que a sus principios y su oferta social. Rescató la Presidencia en 2012 y tampoco se planteó reforma profunda alguna para sintonizar con los nuevos tiempos de México y el mundo..

De cara a la XXII Asamblea Nacional el PRI tiene poco tiempo para analizar, ajustar, reformar, actualizar y ponerse al día. El 2018 ya está encima y no tendrá más que los 20 meses que le restan para la próxima elección, donde se plantearán de nuevo sus grandes dilemas: ponerse al día y conservar la Presidencia de la República.

¿Qué tenían los visionarios reformadores de 1929 (Calles), 1938 (Cárdenas) y 1946 (Ávila Camacho y Alemán) que impulsaron las transformaciones del PRI para ponerlo al día y actualizarlo?¿Quien le va a entrar ahora a la muy necesaria IV etapa de la historia del PRI?.Ya se verá.

 bulmarop@gmail.com

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